#Receta de Pan de molde casero con fruta desecada y avellanas

Visto en cocina casera

Pan molde casero

INGREDIENTES PARA UN PAN GRANDE

  • Harina de fuerza – 338 gramos
  • Harina integral de espelta – 169 gramos
  • Harina integral de trigo – 56
  • Leche – 355 gramos
  • Margarina vegetal – 56 gramos
  • Albaricoques desecados – 45 gramos
  • Dátiles – 45 gramos
  • Pasas de uva – 45 gramos
  • Avellanas tostadas – 62 gramos
  • Azúcar – 17 gramos
  • Levadura seca de panadería – 4 gramos

ELABORACIÓN

  1. En un cuenco pequeño ponemos la leche y la margarina, llevamos al microondas y calentamos a máximo potencia durante 10 segundos. Mezclamos bien y dejamos enfriar.
  2. En un cuenco grande, mezclamos las harinas junto con el azúcar. Añadimos al cuenco, una vez que se haya enfriado, la mezcla de leche y margarina. Mezclamos bien hasta que todos los ingredientes queden integrados. Tapamos el cuenco con un trapo y dejamos reposar la mezcla durante 30 minutos. A este reposo se le denomina autolisis, y tras llevarlo a cabo nos será mucho más fácil amasar. Siguiendo una técnica de amasados cortos y reposos entre amasados, sin apenas esfuerzo, tendremos lista nuestra masa.
  3. Tras  la autolisis, volcamos la masa sobre la mesa de trabajo ligeramente aceitada. Untamos nuestras manos con un poco de aceite y extendemos la masa. Repartimos la sal por la superficie. Amasamos suavemente durante 1 minuto. Formamos una bola con la masa (a esta acción se le denomina bolear), la metemos en el cuenco, la tapamos con un trapo, y la dejamos reposar durante 15 minutos.
  4. Repetimos el paso anterior, procediendo con la levadura del mismo modo que hemos hecho con la sal. Amasamos suavemente durante 1 minuto, boleamos y metemos en el cuenco. Tapamos y dejamos reposar otros 15 minutos.
  5. Tras el reposo, volvemos a repetir otro ciclo de amasado (1 minuto) y reposo (15 minutos).
  6. Volcamos de nuevo la masa sobre la superficie de trabajo. La masa ya debería empezar  a presentar un aspecto liso y brillante. Si aún presenta un aspecto granuloso, volvemos a dar otro ciclo de amasado y reposo. Si nuestra masa tiene una superficie lisa y brillante, la extendemos sobre la mesa de trabajo enharinada, añadimos la fruta desecada y las avellanas, y amasamos hasta que estos ingredientes queden bien integrados en la masa. Tras el amasado, nuestra masa ya está lista para iniciar la primera fermentación, para ello; aceitamos ligeramente las paredes del cuenco, formamos una bola con nuestra masa y la metemos dentro. Tapamos y la dejamos fermentar hasta que doble su volumen.
  7. Una vez que la masa ha doblado su tamaño, enharinamos ligeramente la superficie de trabajo y volcamos la masa sobre ella. Formamos una bola, la tapamos con un trapo y la dejamos reposar durante 15 minutos. Este reposo hará que nos sea más fácil el posterior formado de la pieza.
  8. Una vez que la masa ha completado la primera fermentación, espolvoreamos harina sobre la mesa de trabajo y volcamos la masa sobre ella. Formamos un pan alargado, para ello: aplastamos la masa formando un rectángulo de 20 x 30 centímetros, a continuación, enrollamos la masa empezando por el extremo más alejado de nosotros. Terminamos sellando la masa por los laterales y por lo que será el culo del pan. Para ello, pellizcamos suavemente la masa para asegurarnos de que queda perfectamente sellada.
  9. Una vez formado, ponemos nuestro pan, con el culo hacia abajo, dentro de un molde previamente aceitado. También podemos forrar el molde con papel vegetal para que nos sea más fácil el proceso de desmoldado. Tapamos el molde con un trapo, ponemos sobre el trapo una bolsa de plástico, y dejamos reposar nuestro pan hasta que aumente en dos tercios su volumen inicial. Debemos usar un molde grande. En nuestro caso hemos usado un molde de 22 X 15 X 8 centímetros.
  10. Precalentamos el horno a 230º con una bandeja en su interior.
  11. Cuando nuestro pan ha alcanzado el tamaño adecuado, procedemos a hornearlo, para ello; deslizamos el molde sobre la bandeja que hay dentro del horno. Antes de cerrar la puerta del horno, pulverizamos agua hacia las paredes del mismo con un pulverizador doméstico, esto provocará un ambiente húmedo que será propicio para que el pan desarrolle un buen volumen. Bajamos el termostato a 190º y horneamos durante 50 minutos o hasta que la parte superior presente un color dorado. Si deseamos que nuestro pan se dore por los laterales, tendremos que sacarlo del molde 15 minutos antes de acabar de hornearlo. Si la parte superior del pan empieza a dorarse demasiado pronto, lo cubriremos con un trozo de papel de aluminio.
  12. Dejar enfriar sobre una rejilla.