Crostini con pesto de higos y aguacate #recetas #comidasana

El otoño entra despacio apenas sin hacer ruido, trae vientos que arrastran las memorias y despacio se van instalando en cada hoja ámbar que revolotea por calles, sonrisas  y pasos.  La ciudad se vuelve un pajar enorme donde habitan el frío y los frutos más resistentes, sus sabores y aromas llenan  irremediablemente de calor la mirada y la piel cuando más se necesita.

Se pasean por las enredaderas los higos, coquetean sin demora los aguacates, los frutos secos comienzan a surgir imponentes sobre la conquista, se unen, se mezclan y regalan momentos que despiertan del letargo para regalarnos sueños  que despiden  al verano.

Es tiempo de respirar con calma, de disfrutar de la untuosidad, de texturas que rocen los sentidos y estimulen cada sensación sin prisas, dejar que cada instante se inunde con la luz tenue que ofrece este tiempo, descubrir y arriesgar para seguir regocijándose en la época que la placidez  nos abraza.

La combinación de sabores que esta estación nos trae es la ideal para una tostada que reúne lo mejor de la temporada y sus delicias. Los higos rebosantes y dulces, mezclados con la calidez  de las nueces tostadas, el jugo de manzana resaltando aromas junto al aguacate sedoso y delicado, fundiéndose en un pan aromático, crocante, bañado con una vinagreta alimonada, con el justo toque de picante para despertar al paladar y hacernos disfrutar, hacen de estos crostini (que significa tostaditas, en italiano) con pesto de higos y aguacate la mejor opción para celebrar la entrada del Otoño.

Y si el ánimo nos acompaña, para resguardarnos del frío que pronto comenzaran a regalarnos los días, nada mejor que encender el horno y disfrutar de las delicias de la masa creciendo, de las cortezas que crujen bajo el calor, llenando de aroma a levadura y colores dorados nuestros momentos, hasta tener entre las manos una hogaza hermosa de mi versión de ‘Pan Irlandés’ otoñal, para preparar nuestros crostini.

 SOBRE AGUACATE Y LOS HIGOS

El aguacate era uno de los frutos sagrados para los aztecas, su historia se asocia a curaciones milagrosas y a un potenciador sexual inigualable.  Se cultiva en América, siendo México uno de los mayores productores de aguacate desde hace más de 5.000 años, a lo largo de los cuales sus variedades, formas y sabor han ido creciendo y proliferando, constituye una fuente de vitaminas, minerales y calcio. En conjunto su linaje lo componen más  de 30 variedades que seducen y enamoran a lo largo y ancho del mundo.

Se cuenta que los españoles introdujeron en Europa el aguacate y que este fue prohibido durante algún tiempo en varios países, al ser considerado por las autoridades un fruto ‘sexual’ que incitaba al pecado.  No debe ser casual, ya desde un principio los aztecas habían llamado a esta fruta ahuacatl, que significa testículo.

Por si todas sus propiedades afrodisíacas no fuesen suficientes, su consumo fortalece diferentes órganos y tejidos del organismo.  Posee grasas mono insaturadas con características similares al aceite de oliva y puede ser usado en infinidad de recetas, tanto medicinales (sobre todo el hueso y la cáscara) para fortalecer el cabello,  hidratar la piel, prevenir migrañas y cólicos menstruales, así como culinarias, hasta sus hojas son apreciadas en el uso de los moles o  como envoltorio de carnes, su pulpa es inigualable en sabor y textura.

El aguacate se convierte  por todos sus atractivos en la pareja ideal del higo, uno de los mayores referentes sensuales, curativos y afrodisíacos a través de la Historia, conocido entre los amantes antiguos como el fruto del paraíso perdido o la flor de la mujer.  Íntimamente ligado a la anatomía femenina, inspirador de historias de amor y poesías llenas de dulzura y pasión, el gran filósofo  Platón lo adoraba y fue considerado también el fruto de los filósofos y deportistas.  Se cultiva desde hace 12.000 años antes de Cristo.

La higuera es uno de los árboles más perennes, después de cultivado,  puede durar hasta 100 años dando frutos, de ahí que en la antigüedad se utilizara como postre favorito en las bodas. Se creía que quien consumía higos al casarse, lograría que su unión fuera tan fuerte, delicada y duradera como una higuera.  Es interesante saber que en la India, al otro lado del mundo pero al igual que el aguacate en México, tradicionalmente se ha considerado un alimento sagrado.

Esta vinculación con lo divino no es única, Hermann Hesse hace que sea una higuera (Ficus Carica) el árbol que propicia que  Siddhartha reciba la revelación que lo inspira a fundar nada menos que el Budismo. Por su parte, en la Grecia antigua una ciudad se llamó Sikea, que en griego significa higo, en un tiempo en que los guerreros helenos llevaban tallas de madera de higuera con forma fálica y las jóvenes se adornaban el cuerpo con higos cortados para celebrar la fiesta de Dionisos, dios del vino y el placer.

En la Biblia cristiana este árbol aparece varias veces, pero añadiendo un cierto sentimiento de culpa, por ejemplo cuando Adán y Eva cubren su desnudez con hojas de higuera tras morder la manzana (así lo veía el pintor renacentista Tiziano), o cuando Judas se ahorca de este mismo árbol tras traicionar a Jesús. Incluso hay documentos tan antiguos como el llamado Códice Albeldense del siglo X de los que cabe interpretar que la famosa manzana, la tentación irresistible, en realidad era un higo.

Destinados a encontrarse, si antes hemos dicho que el aguacate fue una exportación de América a Europa, el higo recorrió el mismo camino transoceánico en dirección contraria, siendo la higuera uno de los árboles europeos traídos por los españoles al Continente Americano. En el patio central del Palacio del Gobierno en Lima (Perú) se conserva una (dicen que) plantada por Francisco Pizarro en 1532. Siglos más tarde, en 1967, el Che Guevara resultó tiroteado y enterrado en una aldea diminuta de Santa Cruz (Bolivia) llamada precisamente La Higuera.

En cuanto a salud se refiere, el higo nos regala beneficios para el cuerpo, es rico en agua, fibra y minerales, refuerza el estado mental agotado por las actividades diarias,  es emoliente y poderoso en azúcares, por lo que conviene consumirlo adecuadamente.

 Visto en http://www.lagranjagourmet.com/blog/2012/10/23/crostini-con-pesto-de-higos-aguacate/