¿Qué comen los astronautas?

Hay muchas dificultades a las que se enfrenta el Laboratorio de Sistemas de Comidas Espaciales, pues esta vez le toca a científicos e ingenieros ser chef, o al menos cumplir con la preparación mínima de los alimentos que pueden ser ingeridos en el espacio. Los alimentos deben ser compactos y livianos, deben estar bien conservados para que se mantengan en buen estado, ya que no hay congeladores ni refrigeradores en las naves espaciales.

Es importante también la consistencia de los alimentos. Las comidas que dejan migas o las bebidas que dejan gotas, no son ideales para el espacio, pues en un estado de gravedad cero, pueden flotar en la cabina causando daños a equipos y ocasionalmente interrumpir el funcionamiento correcto de la nave espacial.

La pimienta y la sal son modificadas ya que no pueden esparcirse sobre la comida porque sus partículas flotan. La sal se disuelve en agua y la pimienta es mezclada con aceite.

Los huevos revueltos, las sopas, los guisados son sometidos a la liofilización (sublimación). Luego de que estos son preparados se les quita casi toda el agua antes de empaquetarlos, convirtiéndolos en productos mucho más livianos para transportar y más compactos. Una vez que los astronautas están en el espacio, vuelven a hidratarlos a estos alimentos antes de ingerirlos.

Alimentos como el atún, son termoestabilizados (sometidos a tratamiento térmico luego de ser empacados). Otros, como las carnes, se irradian luego de ser cocinadas y empaquetadas. La termoestabilización y la irradiación esterilizan los alimentos. A diferencia de los alimentos liofilizados, estas dos clases no requieren que se les agregue agua y pueden consumirse tal como son.